2. El por qué de este proyecto
La iniciativa de este proyecto parte de la necesidad de crear espacios que proporcionen
un entorno de libertad estructurada para que el sujeto manifieste sus frustraciones y sus
deseos sin ser juzgado por ello, y donde tenga la oportunidad de transformarlos -a través
de procesos creativos- en sentimientos e ideas que le sean útiles para llevar adelante
una vida cotidiana mas satisfactoria.
2.1. ¿Qué causa esta necesidad?
El hecho de estar pasando por un proceso de curación o de adaptación puede ser
experimentado como una agresión subjetiva. Tengamos en cuenta que un sujeto en
estas circunstancias, tiene que acatar las decisiones de otro que decide “por su propio
bien”. Desde en el curar una herida superficial, hasta en un proceso de desintoxicación,
el tratamiento de una enfermedad mental, procesos de integración social... el sujeto se ve obligado a confiar en las decisiones que otro toma sobre su salud y sobre su hacer en
el mundo. Muchas veces el tratamiento implica un ‘daño’ que el sujeto puede
experimentar como una agresión. Cualquier tratamiento médico implica cierto
sufrimiento: esta es la parte irremediablemente sádica de cualquier proceso curativo, y
por tanto es parte estructural de cualquier servicio dentro del ámbito de la salud
(hospitales, ambulatorios, clínicas y -en general, cualquier centro de salud) y, también
de lo asistencial (centros de día, residencias...), donde la integración social del sujeto
es la cura que se busca a su favor.
Un espacio para la creación artística ofrece un lugar para el sujeto, para que este se
exprese con libertad y sin ser juzgado. Solo este ofrecimiento por parte de una
institución, supone para el sujeto la evidencia de que lo que él dice y hace es importante,
que es él el protagonista responsable de lo que le está sucediendo.